12 de noviembre de 2010

Riesgos en la adolescencia

Importante supervisar las actividades de los adolescentes. ¿Qué adolescentes se enganchan al internet?, ¿cuáles son los  riesgos?

Afecta dejar a los adolescentes mucho tiempo en el internet o estar mandando en exceso mensajes de texto por teléfono. En este blog el maestroloo te presenta un par de publicaciones al respecto de prácticas consideradas de riesgo en la edad de la adolescencia.


Investigadores asumen que estas actividades están asociadas a riesgos en la adolescencia  importantes para la salud, dijo el investigador Scott Frank de Estados Unidos en entrevista a la BBC.

El doctor Frank, experto en Salud Pública en la Escuela de Medicina en Cleveland, Ohio, encuestó a 4.000 estudiantes de secundaria, de entre 13 y 18 años de edad. Detectó que casi el 20% enviaba más de 120 mensajes de texto al día.

Según el experto los adolescentes que envían 120 mensajes al día son más proclives a beber, fumar y mantener relaciones sexuales. Por lo que una medida preventiva es que los padres no dejen de estar atentos a estos signos.

Otro experto británico de la misma forma, añadió que los adictos a internet corren riesgos de adoptar otros "malos hábitos". Fuentes informan que uno de cada 10 jóvenes en la etapa de la adolescencia, que envían exceso de mensajes de texto tienden a dedicar más de tres horas al día a las redes sociales.

Catriona Morrison, profesora titular de Psicología Experimental en la Universidad de Leeds, en el Reino Unido, manifestó al respecto: "Parece que hay un subgrupo pequeño pero importante de personas para quienes el uso de Internet no es saludable, sino patológico y no ayuda a mejorar sus vidas". Según ella, "el patrón que se sigue es parecido al de los ludópatas. Es un comportamiento competitivo que tiene características muy similares a las de otras adicciones".
Morrison, quien ha investigado sobre dependencia a la red y depresión, sostiene que quienes "sufren de una adicción son más propensos a sufrir de otra".

Esto podría explicar "por qué los adolescentes que pasan muchas horas enviando mensajes de texto o en las redes sociales podrían ser más propensos a excederse en el alcohol o el tabaquismo", dijo la experta. 


Esta conducta que guarda serios riesgos en la adolescencia, guarda mucha similitud con el pobre control de los impulsos de las personas, incluso a cualquier edad, que llegan a constituir verdaderos trastornos psiquiátricos, y asimismo del poder que tiene el estímulo, que puede caer en lo nocivo cuando no se aprende a mediar su uso.


En otro país y de manera similar, el médico José Luis Martínez, Jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital de Quirón de Madrid, a principios de este año a la agencia EFE, también manifestó un perfil parecido de los adolescentes a raíz de que se produjeran varias muertes en cibercafés, en Corea del Sur y China; para el caso de Occidente dijo el médico; “deberíamos poner nuestras barbas a remojar”.

Comenta además que hay tres vías por las que los adolescentes se enganchan a Internet: el juego on-line, la mensajería y el sexo, que, aunque es más un problema de adicción de adultos, también presenta un problema de consumo entre los jóvenes. Hay un perfil determinado para los adolescentes adictos a Internet, se trata de jóvenes "introvertidos, tímidos, con un cierto tono vital depresivo y con algunos factores sociofamiliares peculiares que presentan un perfil de riesgo". 

Lo que les engancha "es una especie de compensación psicológica" porque "las características de Internet dan una oportunidad a algunos individuos que tienen justamente problemas en la integración social" y que fracasan en sus relaciones sociales. "El estar delante de una pantalla y tener todo el mundo abierto y, sobre todo, la sensación de impunidad que muchas veces se tiene en el trabajo con el ordenador, esas características son susceptibles de enganchar", asegura José Luis Martínez.

Los juegos on-line permiten crear personajes fantásticos con los que se identifica el jugador y eso provoca que el adolescente "vuelque en esa imagen toda su fantasía. Ese personaje le permite canalizar y vehicular miedos, temores, angustias y complejos y eso, libera".

"Hablamos de patología cuando implica un deterioro de las actividades normales de las personas", pero el juego no-line tiene también "un factor positivo" porque "permite neutralizar conflictos en otras áreas de la vida".

Sin embargo "si es excesivo y eso implica deterioro en otros niveles, termina siendo patológico" y hace realidad al "viejo refrán de que el remedio es peor que la enfermedad".
Como padre o madre hay que estar atento al número de horas que ese niño o adolescente invierte en el juego.

Revisiones presentadas por el maestroloo de los riesgos en la adolescencia.

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